Por favor no me dejes en la inmensidad de la cama, no ves que sin ti el mundo se derrumba, el lecho es enorme y desolado. Las lágrimas de desilusión terminaran por ahogar el amor que sobrevive.
La última partida. Adiós postrero. Partir para amar y olvidar. El cálido abrazo se ha ido; el despertar lo trae la helada mañana. El beso inexistente … solicitado para consuelo.
Errores… el error fue haber bajado del lado equivocado de la cama. El mundo semiderrumbado (100% de algodón), recibe los gemidos rebuscados y forzados.
Ultimátum amoroso: Errado, impropio, forzado, impostado… Sólo es una justificación para no morir con las venas abiertas (ni con el sexo húmedo por los recuerdos vivos) en la inmensidad de la cama.
La Nínfula del Arcángel
lunes, 1 de diciembre de 2008
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