martes, 4 de noviembre de 2008

Corazón...

Corazón del alma mía, qué hacer si tu desprecio y abominación me corrompen ante tu deseo. La incongruencia de tu lascivia titila en el alma, me desgarra.
Corazón del alma mía, me abandonas en el lecho, insatisfecha y triste. Los ojos destruyen el innoble cariño.
Corazón ajeno a mis sentimientos, a mi voluntad. Ajeno a caricias y besos; a todo aquello que exalta los sentidos: Corazón del alma mía.


La Nínfula del Arcángel

1 comentario:

Ometopía dijo...

O.O Corazón... suena bien.


Jaa na !!